ALIMENTOS
QUE CURAN:
¡LA MEJOR
MEDICINA!
La Ciencia está encontrando en los alimentos
que ingerimos los elementos para
muchos medicamentos efectivos para prevenir
y tratar las enfermedades que nos afectan.
¿Por qué, entonces, no obtener estos elementos
en su forma natural?
Por el Doctor Atenedor Rojas
Cualquiera que haya podido detener una infección urinaria con jugo de arándanos, o aliviar los síntomas de una gripe fuerte con una sopa de pollo muy caliente, conoce muy bien el formidable poder sanador que tienen algunos alimentos. Pero aunque todas las personas no hayan podido comprobar esta realidad, y todavía hayan quienes miren con cierto escepticismo los tratamientos naturales, el valor terapéutico de los alimentos no es nada nuevo; los remedios naturales elaborados a partir de ellos han sido utilizados durante siglos, y cada cultura en particular ha creado y ha puesto en práctica los suyos propios. Nuestras abuelas han venido repitiéndonos infinidad de ellos: Limonada caliente para la congestión nasal, zanahorias para la vista, leche tibia para conciliar el sueño... Ellas aprendieron estos remedios de sus madres, quienes a su vez los recibieron de las suyas... y así, estas curas naturales han sido pasadas de una generación a otra desde tiempos inmemoriales... y este proceso no se dentendrá porque, sencillamente, ¡son efectivas!
Sin embargo, ahora, después de tanto tiempo de escuchar todas estas historias sobre los alimentos y sus formidables poderes medi-cinales, los científicos han comenzado a ofrecer explicaciones que apoyan muchos de estos conceptos que hemos seguido siempre, los cuales nos ayudan a comprender mejor cómo debemos alimentarnos para cuidar nuestra salud y mantenerla en condiciones óptimas. Sí, desde las pastas hasta los pimientos, contamos con un arsenal de alimentos que nos permiten nutrir el cuerpo al mismo tiempo que nos protegen contra muchas de las enfermedades que nos pueden atacar en un momento dado. Y los mismos científicos aseguran
––basándose en todas las investigaciones que han realizado durante los últimos años–– que:
Comer bien, seleccionando
los alimentos adecuados, es la
mejor de todas las medicinas.
Efectivamente, los alimentos no sólo pueden ayudar a aliviar algunas de las dolencias más comunes, como el catarro o la migraña; también pueden desempeñar un papel decisivo en la prevención de enfermedades mortales, como son el cáncer y las afecciones cardiovasculares. Los siguientes son algunos de los muchos trastornos que pueden ser prevenidos o tratados por medio de la llamada Terapia Nutricional:
1
LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES
Aunque existen numerosos factores ––como la diabetes, los riesgos hereditarios, el cigarrillo, etc.–– que sin duda desempeñan un papel muy importante en la manifestación de los trastornos cardíacos en un individuo, se ha comprobado que:
-
Los niveles altos de colesterol incrementan significativamente los riesgos de desarrollar estas enfermedades cardíacas, las cuales constituyen la principal causa de muerte a nivel mundial, principalmente en los países más desarrollados... porque es en ellos donde con mayor frecuencia se violan los principios naturales de la alimentación.
Como los niveles de colesterol son extremadamente sensibles a los alimentos que incluimos en la dieta, si vigilamos lo que comemos es posible proteger de una manera muy efectiva el corazón. He aquí una serie de alimentos que pueden ayudarnos a prevenir las en-fermedades cardiovasculares:

Frijoles. Son ricos en pectina soluble, la cual también reduce el co-lesterol malo.




2
EL CANCER DEL SENO
Los científicos están de acuerdo en que si las personas incrementaran su consumo diario de fibras y carbohidratos complejos, y al mismo tiempo redujeran drásticamente el consumo de grasas (especialmente las grasas saturadas, de origen animal), sus riesgos de desarrollar cualquier tipo de tumoración cancerosa disminuirían considerablemente. Específicamente, entre los alimentos que contribuyen a prevenir el cáncer mamario en las mujeres, se encuentran los siguientes:


Soja. Numerosas investigaciones, realizadas independientemente por científicos en diferentes partes del mundo, han demostrado que el consumo de la soja retarda el desarrollo de los tumores cancerosos.

Es importante evitar (o limitar) el consumo de cafeína y alcohol. Ambas sustancias pueden contribuir al crecimiento de los tumores cancerosos en el seno.
Cereales de granos enteros. Los alimentos con un elevado con-tenido de fibras han logrado reducir hasta en un 50% los casos de cáncer de seno en animales de laboratorio. Las investigaciones con-tinúan, pero los científicos consideran que los resultados con seres humanos serán similares a los ahora obtenidos.
3
OSTEOPOROSIS
Según cifras ofrecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como promedio se estima que 1 de cada 50 mujeres sufre de osteoporosis, una enfermedad que se caracteriza por huesos finos, frágiles, que pueden fragmentarse con facilidad porque no contienen suficiente calcio. Consideremos que:
Todas las mujeres necesitan ––como mínimo––
1,000 miligramos de calcio al día.
Cuando están embarazadas, o han pasado ya la
etapa de la menopausia, esta cifra
debe elevarse a 1,500 miligramos.
Sin embargo, la mayoría de las mujeres, en su esfuerzo por reducir su consumo de grasas, ha reducido también su consumo de productos lácteos los cuales constituyen la mayor fuente de calcio en una dieta. Entonces, ¿qué otros alimentos deben ser ingeridos para evitar la os-teoporosis?


Manzanas, peras, albaricoques, legumbres, y nueces. Todos estos alimentos contienen boro y magnesio, dos minerales que ayudan a mantener el balance de calcio en el organismo, además de que previenen la pérdida de calcio que se produce en las mujeres después de la menopausia.

Pescados. Son ricos en vitamina D, la cual inhibe la pérdida de calcio.
4
ARTRITIS
Esta condición ––que afecta a millones de personas en el mundo entero–– es el resultado del desgaste natural de las articulaciones (os-teoartritis). De acuerdo con los científicos especializados en el estudio de la artritis, comer bien es esencial para poder controlar esta enfermedad degenerativa, una vez que sus síntomas se han manifestado. Los especialistas parecen estar de acuerdo en que ingerir alimentos altos en grasa empeora el estado de la persona que sufre de artritis. Otros abogan por evitar el consumo de papas blancas, tomates, pimientos y berenjenas, alegando que los alcaloides que se encuentran en estos vegetales dañan los cartílagos. Sin embargo, ésta es sólo una de tantas hipótesis que aún no ha sido comprobada. En cambio, los ácidos grasos Omega-3 y el jengibre, sí pudieran tener un positivo efecto anti-inflamatorio, lo cual beneficiaría considerablemente a las personas que padecen de esta enfermedad incapacitante.
5
ESTADOS DEPRESIVOS
¡También los alimentos contribuyen a aliviar los síntomas de la de-presión, una condición que afecta cada vez a un número mayor de personas en todo el mundo!
Como las depresiones han sido vinculadas con una deficiencia de ácido fólico en el organismo, la espinaca y las judías (o habas verdes) pudieran resultar muy efectivas para mejorarlas.
El pavo y la leche también pueden ayudar en este sentido, pues en ellos puede encontrarse el triptófano, un aminoácido precursor de la serotonina, una sustancia que posee un efecto antidepresivo.
De igual forma, la persona deprimida puede comer nueces, vísceras, almejas, y ostras porque todos ellos son alimentos con un alto contenido de selenio, un mineral que también ha sido relacionado con los desajustes anímicos.

Y tampoco hay que olvidar el viejo y muy comen-tado efecto calmante de los carbohidratos... así que un plato de pastas muy bien podría ser la solución para cuando estemos deprimidos.
6
CATARATAS
Los alimentos ricos en elementos antioxidantes (especialmente las frutas y los vegetales frescos.) vuelven a cobrar importancia a la hora de prevenir la opacidad del cristalino y su membrana, así como la consecuente pérdida visual que ello provoca. ¿La razón? Detienen la acción de los radicales libres, los cuales pueden tener una poderosa influencia en el desarrollo de las cataratas.

Sin embargo, la espinaca es mucho mejor porque contiene más carotenoides, un elemento considerado importante para prevenir el desarrollo de las cataratas. Además, de acuerdo con un estudio reciente realizado por la Universidad de Harvard (en los Estados Unidos), el ingerir espinacas dos o cuatro veces a la semana reduce, hasta en un 43%, el riesgo a desarrollar la degeneración macular, un deterioro progresivo de la retina que causa la pérdida de la visión en numerosos adultos con más de 65 años de edad. También la espinaca neutraliza el daño que pueda ser causado en la retina por los rayos ultravioletas del sol.
7
CATARRO COMUN

La vitamina C no está de más cuando se trata de prevenir el catarro, pero hasta los médicos más liberales recomiendan dividir las dosis a lo largo del día, y no superar los 2,000 miligramos diarios.

Los pimientos son excelentes para eliminar los virus que causen infecciones.
El zinc ––el cual puede encontrarse en las carnes rojas, los pescados, las nueces y los cereales–– puede ayudar a hacer más corta la dura-ción de los catarros.
Y el ajo contribuye a eliminar las bacterias, además de que es un ex-celente fortalecedor del sistema inmunológico.
8
ECZEMA
Esta alteración de la piel puede estar relacionada con las reacciones alérgicas del organismo a algunos alimentos, como pueden ser la le-che, el chocolate, el maní, la soja, los huevos, las papas, y al gluten que se halla en el trigo, la avena, el centeno y la cebada. Una posible solución a esta condición puede ser consumir dos raciones semanales de pescados que contengan altos niveles de los ácidos grasos Omega-3, como lo son el salmón, el arenque, y la macarela.
9
HIPERTENSION

El potasio que se encuentra en otros alimentos, como es el caso de las bananas, puede contrarrestar la acción del sodio.
El alcohol debe evitarse.
10
INSOMNIO

Los carbohidratos, sin embargo, son desde hace tiempo conocidos por su capacidad para inducir el sueño en quienes los consumen.
11
MIGRAÑAS
Si usted padece de migrañas o de dolores de cabeza, evite los quesos añejados, el chocolate, los encurtidos, la tocineta, y todos los alimentos que contengan nitritos (que son agregados a muchas comidas preparadas para prolongar su duración).
También debe evitar los alimentos fermentados (como la cerveza y el yogurt), al igual que el café y el vino rojo.
Los pescados con ácidos grasos Omega-3 pueden aliviar la condi-ción.
12
ESTRES

Además, fortalezca sus sistema inmunológico con a-limentos ricos en vitamina C (como las naranjas, las toronjas, las fresas, y los pimientos).
Una deficiencia en el grupo de vitaminas B puede exacerbar el estrés; por ello, ingiera brócoli y frijoles negros.
Evite los dulces y todos los alimentos azucarados, los cuales inci-den negativamente en este complejo vitamínico B.

