MEDICINA NATURAL DIGITAL
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ALIMENTOS

QUE CURAN:

¡LA MEJOR

MEDICINA!











La Ciencia está encontrando en los alimentos

que ingerimos los elementos para

muchos medicamentos efectivos para prevenir

y tratar las  enfermedades que nos afectan.

¿Por qué, entonces, no obtener estos elementos

en su forma natural?


Por el Doctor Atenedor Rojas


Cualquiera que haya podido detener una infección urinaria con jugo de arándanos, o aliviar los síntomas de una gripe fuerte con una sopa de pollo muy caliente, conoce muy bien el formidable poder sanador que tienen algunos alimentos. Pero aunque todas las personas no hayan podido comprobar esta realidad, y todavía hayan quienes miren con cierto escepticismo los tratamientos naturales, el valor terapéutico de los alimentos no es nada nuevo; los remedios naturales elaborados a partir de ellos han sido utilizados durante siglos, y cada cultura en particular ha creado y ha puesto en práctica los suyos propios. Nuestras abuelas han venido repitiéndonos infinidad de ellos: Limonada caliente para la congestión nasal, zanahorias para la vista, leche tibia para conciliar el sueño... Ellas aprendieron estos remedios de sus madres, quienes a su vez los recibieron de las suyas... y así, estas curas naturales han sido pasadas de una generación a otra desde tiempos inmemoriales... y este proceso no se dentendrá porque, sencillamente, ¡son efectivas!

   Sin embargo, ahora, después de tanto tiempo de escuchar todas estas historias sobre los alimentos y sus formidables poderes medi-cinales, los científicos han comenzado a ofrecer explicaciones que apoyan muchos de estos conceptos que hemos seguido siempre, los cuales nos ayudan a comprender mejor cómo debemos alimentarnos para cuidar nuestra salud y mantenerla en condiciones óptimas. Sí, desde las pastas hasta los pimientos, contamos con un arsenal de alimentos que nos permiten nutrir el cuerpo al mismo tiempo que nos protegen contra muchas de las enfermedades que nos pueden atacar en un momento dado. Y los mismos científicos aseguran

––basándose en todas las investigaciones que han realizado durante los últimos años––  que:


Comer bien, seleccionando

los alimentos adecuados, es la

mejor de todas las medicinas.



Efectivamente, los alimentos no sólo pueden ayudar a aliviar algunas  de las dolencias más comunes, como el catarro o la migraña; también pueden desempeñar un papel decisivo en la prevención de enfermedades mortales, como son el cáncer y las afecciones cardiovasculares. Los siguientes son algunos de los muchos trastornos que pueden ser prevenidos o tratados por medio de la llamada Terapia Nutricional:



1

LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES


Aunque existen numerosos factores ––como la diabetes, los riesgos hereditarios, el cigarrillo, etc.–– que sin duda desempeñan un papel muy importante en la manifestación de los trastornos cardíacos en un individuo, se ha comprobado que:


  1. BulletLos niveles altos de colesterol incrementan significativamente los riesgos de desarrollar estas enfermedades cardíacas, las cuales constituyen la principal causa de muerte a nivel mundial, principalmente en los países más desarrollados... porque es en ellos donde con mayor frecuencia se violan los principios naturales de la alimentación.


Como los niveles de colesterol son extremadamente sensibles a los alimentos que incluimos en la dieta, si vigilamos lo que comemos es posible proteger de una manera muy efectiva el corazón. He aquí una serie de alimentos que pueden ayudarnos a prevenir las en-fermedades cardiovasculares:


Manzanas, naranjas y toronjas. Son frutas ricas en pectina, una de las fibras más eficientes para reducir el llamado colesterol malo (o lipoproteínas de baja desidad), que es el que contribuye a la formación de la placa de grasa que se adhiere progresivamente a las paredes de las arterias, obstruyéndolas e impidiendo la fluidez de la sangre que llega al corazón.

Frijoles. Son ricos en pectina soluble, la cual también reduce el co-lesterol malo.

Macarela, salmón, arenque, y otros pescados ricos en aceite. Todos ellos contienen Omega-3, un grupo de ácidos grasos que no sólo pueden reducir el colesterol malo en la sangre, sino que también son muy efectivos en el control de la hipertensión, brindán-donos de esta forma una protección adicional contra las embolias.
Ajo. Un solo diente de ajo al día puede reducir los niveles de colesterol hasta en un 10%; además, es im-portante mencionar que el ajo contiene más de 15 antioxidantes diferentes. Una advertencia: cocinado o crudo, el ajo es mucho más poderoso; en polvo ha mostrado ser menos efectivo.
Alcohol. El vino (en cantidades moderadas; es decir, uno o dos copas al día), y muy especialmente el vino rojo, contiene más de 200 sustancias naturales que reciben el nombre de polifenoles, los cuales son antioxidantes sumamente potentes. El vino  estimula la circulación de la sangre y previene la formación de los peligrosos coágulos sanguíneos. Además, contiene queratina, que es una sustancia que actualmente está siendo estudiada por los científicos como un posible elemento para prevenir el cáncer.
Frutas y vegetales. Los antioxidantes que poseen las frutas y los vegetales constituyen un arma muy pode-rosa en la lucha contra los llamados radicales li-bres... esas peligrosas moléculas de oxígeno que da-ñan las células y que nos predisponen a padecer de las enfermedades cardíacas, así como a desarrollar tumoraciones cancerosas.


2

EL CANCER DEL SENO


Los científicos están de acuerdo en que si las personas incrementaran  su consumo diario de fibras y carbohidratos complejos, y al mismo tiempo  redujeran drásticamente el consumo de grasas (especialmente las grasas saturadas, de origen animal), sus riesgos de desarrollar cualquier tipo de tumoración cancerosa disminuirían considerablemente. Específicamente, entre los alimentos que contribuyen a prevenir el cáncer mamario en las mujeres, se encuentran los siguientes:


Aceite de oliva. Aunque para proteger su salud el ser humano debe controlar al máximo posible su consumo de grasas, los científicos han comprobado que el aceite de oliva puede tener un efecto protector
contra el desarrollo de tumoraciones cancerosas. Un estudio científico desarrollado re-cientemente en Grecia para comprobar una vez más los beneficios de la llamada Dieta Mediterránea (el régimen de alimentación básico que observan los pueblos que se desarrollan junto al Mar Medite-rráneo), y en el que participaron mujeres que ya habían pasado la etapa de la menopausia, mostró que aquéllas que habían consumido aceite de oliva más de una vez al día, durante algunos años, mostraban hasta un 25% menos de riesgos de desarrollar el cáncer de seno.
Frutas y vegetales. De nuevo, es preciso enfatizar los antioxidantes que estos alimentos contienen. El mismo estudio anterior que se desarrolló en Grecia también encontró que las mujeres que habían ingerido grandes cantidades de vegetales tenían un 48% menos de riesgos de desarrollar el cáncer de seno que las que habían ingerido menos. De igual forma, las que comían más frutas mostraban hasta un 32% menos de riesgos que las otras.

Soja. Numerosas investigaciones, realizadas independientemente por científicos en diferentes partes del mundo, han demostrado que el consumo de la soja retarda el desarrollo de los tumores cancerosos.

Algunos tipos de algas y otros vegetales mari-nos. Varias investigaciones desarrolladas en Japón sugieren que estos vegetales, muy ricos en elementos nutritivos, también inhiben el desarrollo del cáncer mamario. Japón es, precisamente, uno de los países donde el cáncer mamario tiene una incidencia más baja en todo el mundo; los científicos atribuyen esto al consumo de algas marinas (lo mismo que a diferentes hongos), los cuales controlan el desarrollo y multiplicación de las células cancerosas.

Es importante evitar (o limitar) el consumo de cafeína y alcohol. Ambas sustancias pueden contribuir al crecimiento de los tumores cancerosos en el seno.

Cereales de granos enteros. Los alimentos con un elevado con-tenido de fibras han logrado reducir hasta en un 50% los casos de cáncer de seno en animales de laboratorio. Las investigaciones con-tinúan, pero los científicos consideran que los resultados con seres humanos serán similares a los ahora obtenidos.



3

OSTEOPOROSIS


Según cifras ofrecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como promedio se estima que 1 de cada 50 mujeres sufre de osteoporosis, una enfermedad que se caracteriza por huesos finos, frágiles, que pueden  fragmentarse con facilidad porque no contienen suficiente calcio. Consideremos que:


Todas las mujeres necesitan ––como mínimo––

1,000 miligramos de calcio al día.

Cuando están embarazadas,  o han pasado ya la

etapa de la menopausia, esta cifra

debe elevarse a 1,500 miligramos.


Sin embargo, la mayoría de las mujeres, en su esfuerzo por reducir su consumo de grasas, ha reducido también su consumo de productos lácteos los cuales constituyen la mayor fuente de calcio en una dieta. Entonces, ¿qué otros alimentos deben ser ingeridos para evitar la os-teoporosis?


Productos lácteos bajos en grasa. La leche y el yogurt desgrasados, lo mismo que  los quesos bajos en grasas, constituyen una buena fuente de calcio y a la vez nos permiten mantener bajo control los niveles de colesterol en la sangre.
Vegetales de hojas verdes (como la col, el brócoli, etc.). Sin embargo, la espinaca debe evitarse debido a que tiene elementos que interfieren con la absorción del calcio por el organismo.

Manzanas, peras, albaricoques, legumbres, y nueces. Todos estos alimentos contienen boro y magnesio, dos minerales que ayudan a mantener el balance de calcio en el organismo, además de que previenen la pérdida de calcio que se produce en las mujeres  después de la menopausia.

Cereales de granos enteros, y piñas. Constituyen otras dos fuentes excelentes de magnesio, un mineral que incrementa la absorción del calcio por el organismo.

Pescados. Son ricos en vitamina D, la cual inhibe la pérdida de calcio.


4

ARTRITIS


Esta condición ––que afecta a millones de personas en el mundo entero–– es el resultado del desgaste natural de las articulaciones (os-teoartritis). De acuerdo con los científicos especializados en el estudio de la artritis, comer bien es esencial para poder controlar esta enfermedad degenerativa, una vez que sus síntomas se han manifestado. Los especialistas parecen estar de acuerdo en que ingerir alimentos altos en grasa empeora el estado de la persona que sufre de  artritis. Otros abogan por evitar el consumo de papas blancas, tomates, pimientos y berenjenas, alegando que los alcaloides que se encuentran en estos vegetales dañan los cartílagos. Sin embargo, ésta es sólo una de tantas hipótesis que aún no ha sido comprobada. En cambio, los ácidos grasos Omega-3 y el jengibre, sí pudieran tener un positivo efecto anti-inflamatorio, lo cual beneficiaría considerablemente a las personas que padecen de esta enfermedad incapacitante.


5

ESTADOS DEPRESIVOS


¡También los alimentos contribuyen a aliviar los síntomas de la de-presión, una condición que afecta cada vez a un número mayor de personas en todo el mundo!


Como las depresiones han sido vinculadas con una deficiencia de ácido fólico en el organismo, la espinaca y las judías (o habas verdes) pudieran resultar muy efectivas para mejorarlas.

El pavo y la leche también pueden ayudar en este sentido, pues en ellos puede encontrarse el triptófano, un aminoácido precursor de la serotonina, una sustancia que posee un efecto antidepresivo.

De igual forma, la persona deprimida puede comer nueces, vísceras, almejas, y ostras porque todos ellos son alimentos con un alto contenido de selenio, un mineral que también ha sido relacionado con los desajustes anímicos.

Los pimientos llamados chiles contienen capsicina, y pueden elevar los niveles de endorfinas en el organismo y ––como consecuencia de ello––  provocar una mejoría en el estado de ánimo.

Y tampoco hay que olvidar el viejo y muy comen-tado efecto calmante de los carbohidratos... así que un plato de pastas muy bien podría ser la solución para cuando estemos deprimidos.



6

CATARATAS


Los alimentos ricos en elementos  antioxidantes (especialmente las frutas y los vegetales frescos.) vuelven a cobrar importancia a la hora de prevenir la opacidad del cristalino y su membrana, así como la consecuente pérdida visual que ello provoca. ¿La razón? Detienen la acción de los radicales libres, los cuales pueden tener una poderosa influencia en el desarrollo de las cataratas.

Las zanahorias ––que tradicionalmente han ocupado el lugar favorito en la lista de alimentos ideales para estimular positivamente el sentido de la visión––  realmente pueden favorecer la vista gracias a la beta-carotena que contienen.

Sin embargo, la espinaca es mucho mejor porque contiene más carotenoides, un elemento considerado importante para prevenir el desarrollo de las cataratas. Además, de acuerdo con un estudio reciente realizado por la Universidad de Harvard (en los Estados Unidos), el ingerir espinacas dos o cuatro veces a la semana reduce, hasta en un 43%, el riesgo a desarrollar la degeneración macular, un deterioro progresivo de la retina que causa la pérdida de la visión en numerosos adultos con más de 65 años de edad. También la espinaca neutraliza el daño que pueda ser causado en la retina por los rayos ultravioletas del sol.


7

CATARRO COMUN


Las abuelas tenían razón: ¡la sopa de pollo sí ayuda! Hasta una de las revistas científicas de mayor prestigio en los Estados Unidos, el The New England Journal of Medicine lo ha confirmado, reportando que la sopa de pollo actúa como un excelente descongestionante.

La vitamina C no está de más cuando se trata de prevenir el catarro, pero hasta los médicos más liberales recomiendan dividir las dosis a lo largo del día,  y no superar los 2,000 miligramos diarios.

El jengibre, por su parte, aumenta la capacidad del sistema inmunológico para combatir las infecciones que se puedan desarrollar.

Los pimientos son excelentes para eliminar los virus que causen infecciones.

El zinc ––el cual puede encontrarse en las carnes rojas, los pescados, las nueces y los cereales–– puede ayudar a hacer más corta la dura-ción de los catarros.

Y el ajo contribuye a eliminar las bacterias, además de que es un ex-celente  fortalecedor del sistema inmunológico.



8

ECZEMA


Esta alteración de la piel puede estar relacionada con las reacciones alérgicas del organismo a algunos alimentos, como pueden ser la le-che, el chocolate, el maní, la soja, los huevos, las papas,  y al gluten que se halla en el trigo, la avena, el centeno y la cebada. Una posible solución a esta condición puede ser consumir dos raciones semanales de pescados que contengan altos niveles de los ácidos grasos Omega-3, como lo son el salmón, el arenque, y la macarela.



9

HIPERTENSION


Para prevenir (o controlar) la presión arterial alta, lo primero que es necesario hacer es reducir el consu-mo de las grasas saturadas, el colesterol, y el sodio (este último es particularmente elevado en los alimentos enlatados y preparados).

El potasio que se encuentra en otros alimentos, como es el caso de las bananas, puede contrarrestar la acción del sodio.

El alcohol debe evitarse.



10

INSOMNIO


Existe un gran desacuerdo en cuanto a los alimentos que pueden ayudar a aliviar los estados de  insomnio. Algunos especialistas señalan que un vaso de leche tibia (que es lo recomendado generalmente para conciliar el sueño) en verdad no es la bebida ideal para los que no pueden dormir fácilmente. Según sus conceptos, la digestión de la proteína puede mantener a la persona despierta. Otros, en cambio, sostienen que un vaso de leche sí induce el sueño porque es rico en triptófano, un aminoácido que ayuda considerablemente a la relajación.

Los carbohidratos, sin embargo, son desde hace tiempo conocidos por su capacidad para inducir el sueño en  quienes los consumen.



11

MIGRAÑAS


Si usted padece de migrañas o de dolores de cabeza, evite los quesos añejados, el chocolate, los encurtidos, la tocineta, y todos los alimentos que contengan nitritos (que son agregados a muchas comidas preparadas para prolongar su duración).

También debe evitar los alimentos fermentados (como la cerveza y el yogurt), al igual que el café y el vino rojo.

Los pescados con ácidos grasos Omega-3 pueden aliviar la condi-ción.



12

ESTRES


Para aliviar los estados de tensión y ansiedad, ingiera alimentos que sean ricos en magnesio (como las lentejas, la soja, y el aguacate).

Además, fortalezca sus sistema inmunológico con a-limentos ricos en vitamina C (como las naranjas, las toronjas, las fresas, y los pimientos).

Una deficiencia en el grupo de vitaminas B puede exacerbar el estrés; por ello, ingiera brócoli y frijoles negros.

Evite los dulces y todos los alimentos azucarados, los cuales inci-den negativamente en este complejo vitamínico B.





 
ALIMENTOS
Y ESPECIAS
CON PODERES MEDICINALES
¡HAN SIDO
UTILIZADOS DESDE
LA ANTIGÜEDAD!


AJO
Se le considera una de las
medicinas más antiguas del mundo. Durante mucho tiempo se utilizó como tratamiento para la lepra y cura
para la sordera. Ahora se ha comprobado que ayuda a reducir la presión arterial y el colesterol malo (lipoproteínas de baja densidad) en el organismo, al mismo tiempo que eleva el colesterol bueno (lipoproteínas de alta densidad).
También tiene propiedades
antisépticas y descongestionantes.
Estimula la función del sistema inmunológico.
Ayuda a prevenir el desarrollo de algunos tipos de tumoraciones cancerosas.

APIO (SEMILLAS DE)
En la Grecia Antigua se le daba vino de apio a los atletas que ganaban las competencias; en la India se  utilizaban las semillas como un efectivo diurético.
El aceite de las semillas de apio también puede ayudar a reducir la presión arterial alta.
Gracias a sus efectos sedativos,  puede disminuir la ansiedad y aliviar el insomnio.

ARANDANOS
Además del ya popularizado efecto que tiene el jugo de arándanos sobre las infecciones del tracto urinario, los arándanos han sido ampliamente utilizados por las culturas de Europa Oriental para reducir la fiebre y para el tratamiento del cáncer.

CACAO
Como contiene mucha menos cafeína que el café, el cacao se convierte en un suave estimulante que puede ayudarnos a disipar la somnolencia.
También contiene teobromina, un alcaloide que ––además de poseer efectos diuréticos y estimulantes––  está relacionado con la teofilina, una sustancia  que frecuentemente es utilizada en el tratamiento del asma; por tanto, el cacao puede ayudar en el alivio de la congestión del pecho.

CANELA
Durante mucho tiempo la canela fue usada en Asia como tratamiento para la fiebre, las diarreas,  y los problemas menstruales (en la mujer). Los egipcios la utilizaron en las mezclas que preparaban para embalsamar sus cadáveres.
La canela también ha mostrado ser un antiséptico muy poderoso, un excelente digestivo, y un anestésico natural.
Compruebe sus poderes preparando una infusión de 1/2 ó 1/4 de
cucharadita de polvo de canela en una taza de agua hirviendo.

CLAVOS DE OLOR
Esta especia contiene grandes cantidades de eugenol, lo que la convierte en  un poderoso anestésico y antiséptico.
Su aceite es un ingrediente activo en muchos enjuagues bucales y analgésicos dentales.
También ayuda a la digestión.

ESTRAGON
Los antiguos griegos sabían que masticar estragón adormecía la boca, propiedad que lo convierte en un excelente oral.
También puede combatir algunas cepas de bacterias dañinas.

FRESAS
El uso de sus beneficiosas propiedades se remonta a la antigüedad.
Son altas en fibra, vitamina C,  y potasio; reducen el colesterol, los riesgos de hipertensión, y quizás pueden incluso ayudar a prevenir el cáncer de colon.

GINSENG
Siglos atrás, se consideraba que esta raíz curaba (o al menos aliviaba) todas las enfermedades y dolencias; los chinos, coreanos, y japoneses, devotos a ella, la llamaban “la raíz de la inmortalidad”.
Hoy se ha podido comprobar que el ginseng estimula el sistema inmunológico, contrarresta la fatiga,  y mejora la memoria.
También puede ayudar a controlar los niveles de colesterol.

HAMAMELIS
Fue considerada por los indios nativos de América como una poderosa medicina que permitía tratar más de treinta problemas de salud diferentes, entre los que se incluían: cortadas, quemaduras, picadas de insectos, hemorroides, y hasta la tuberculosis. Actualmente se utiliza principalmente como astringente.
Tiene propiedades antisépticas, anestésicas,  y anti-inflamatorias.

JENGIBRE
Los antiguos pobladores de China, India y Japón conocían muy bien los amplios beneficios digestivos del té de jengibre. Muchos siglos después, los ingleses desarrollaron una bebida basada en el jengibre que aliviaba los malestares estomacales, y que fue la precursora del ginger ale que en la actualidad muchas madres dan a sus hijos cuando éstos se enferman. Una advertencia: el jengibre puede inducir la menstruación, por lo que las mujeres embarazadas con antecedentes de abortos espontáneos deben ser muy cuidadosas con su uso.

LUPULO
Desde hace mucho tiempo, esta planta ha sido utilizada en la elaboración de la cerveza, para darle ese gusto amargo que la caracteriza. Sin embargo, los indios nativos americanos conocían y aprovechaban las propiedades sedativas y digestivas de esta planta.
El lúpulo también es usado en la fabricación de almohadas porque se considera que su tibia fragancia induce el sueño.

MANZANILLA
Tiene usos muy diversos; actúa como sedante gástrico y ––como contiene camozulina, una sustancia que suaviza la piel––  resulta ideal para baños y faciales. 

MEJORANA
Además de darle un delicioso sabor a las comidas, la mejorana es un buen remedio para los mareos y los dolores menstruales.
También ha demostrado que es capaz de inhibir el desarrollo del virus del herpes.

MENTA
Aunque hoy es principalmente usada como un condimento, la menta tiene una larga historia como planta medicinal que alivia la indigestión y otros desórdenes estomacales.
Los indios americanos han usado la menta para tratar la tos, la congestión del pecho,  y la neumonía.

MIEL DE ABEJAS
Los egipcios utilizaban emplastos de miel para curar las heridas superficiales. Hoy, los estudios científicos han permitido comprobar que la miel ––al igual que el azúcar granulada––  posee propiedades antibacteriales que contribuyen  a acelerar la curación de las cortadas abiertas, incluso mucho mejor que alguno antibióticos.

OREGANO
Es un excelente digestivo, expectorante y un suave tranquilizante.
Promueve la menstruación, por lo que las mujeres embarazadas deben evitarlo.

PAPAYA
Durante siglos, las culturas en el área del Caribe han utilizado esta fruta por sus poderosas propiedades digestivas. La papaína que contiene, purificada (papayotina) se emplea terapéuticamente en el tratamiento de la dispepsia y de la insuficiencia digestiva.
También es efectiva en el tratamiento de los eczemas.

PEREJIL
Posee un alto contenido de minerales, incluyendo hierro, cobre, magnesio, y boro.
También contiene sustancias que previenen la formación de coágulos sanguíneos.
Los estudios más recientes demuestran que puede brindar cierta protección contra el cáncer.

PIMIENTA
La pimienta puede estimular el estornudo; por lo tanto, ayuda a eliminar del cuerpo los virus que causan el catarro común.
También puede contribuir al alivio de las diarreas.
Actúa como analgésico en algunas clases de dolores crónicos.

PIMIENTA MALAGUETA
Este tipo de pimienta ––que también es conocida como pimienta de Jamaica––  es ampliamente utilizada en la  América Central como un poderoso digestivo.
El aceite de sus granos actúa como anestésico.
Los granos machacados, aplicados externamente, también han sido utilizados por algunas culturas centroamericanas para curar las magulladuras provocadas por los golpes, así como para aliviar los dolores musculares.

ROMERO
Esta aromática hierba posee propiedades preservativas que ayudan a conservar los alimentos y evitan las intoxicaciones.
También es un efectivo digestivo y descongestionante.
Las mujeres embarazadas deben evitarla porque estimula las contracciones uterinas.

SALVIA
Sus hojas contienen un aromático aceite que puede reducir significativamente la transpiración.
También puede ayudar a combatir algunas bacterias dañinas al organismo, lo que le da cierta credibilidad al antiguo uso tópico que se le daba en la antigüedad como antiséptico y astringente. 

TOMILLO
Al igual que el romero, el tomillo fue una vez usado para preservar las carnes.
También posee propiedades digestivas, antibacteriales y antifungales.



ANTIOXIDANTES:
¡BUSQUELOS
EN LOS
ALIMENTOS,
NO EN LAS
PILDORAS!

Los radicales libres (esas dañinas moléculas de oxígeno que son  causadas por la contaminación ambiental, los rayos solares, y el proceso natural de envejecimiento del cuerpo) constituyen una seria  amenaza para el organismo, ya que afecta su salud. Ellos dañan las células y los científicos consideran que pueden estar relacionados con dos de las enfermedades más peligrosas que actualmente afectan al ser humano: las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.
   La mejor manera de contrarrestar la influencia negativa que ejercen los radicales libres en el organismo es consumiendo cantidades suficientes de antioxidantes, tales como vitamina C, E, beta-carotena,  y selenio. Los antioxidantes se adhieren a los radicales libres y los neutralizan, consiguiendo de esta manera proteger a nuestro cuerpo contra las enfermedades. Sin embargo, no trate de obtenerlos a través de las píldoras; procure adquirirlos por medio de  los alimentos que ingiere habitualmente. Mientras que su poder protector cuando el cuerpo los recibe  en forma de píldoras es aún debatido por los especialistas, los beneficios de ingerir cantidades suficientes de alimentos ricos en antioxidantes ––como los que se relacionan a continuación––  han sido firmemente establecidos. 


VITAMINA C
Entre las principales fuentes de vitamina C se encuentran:
Los pimientos picantes (tiene tres veces más vitamina C que una naranja).
Las frutas y los vegetales de color amarillo, naranja,  y verde oscuro. 
La dosis diaria recomendada de vitamina C es de 60 miligramos. Aquí algunos ejemplos de lo fácil y delicioso que puede ser obtenerla y hasta superarla:
1 taza de jugo de naranja contiene 124 miligramos de vitamina C.
1/2 melón cantaloupe: 113 mg.
1 taza de brócoli cocinado: 98 mg.
1 taza de fresas: 85 mg.


VITAMINA E
Es difícil obtener esta vitamina a partir de los alimentos que se ingieren, porque aquellos alimentos con alto contenido de  vitamina E ––como los aceites vegetales y las nueces––  suelen tener también un alto contenido de grasas. La dosis diaria recomendada de vitamina E es de 8 miligramos.
    Entre las mejores y más saludables fuentes de vitamina E se encuentran:
1/2 taza de cereal fortificado: 6 mg.
1/2 taza de almendras secas: 7 mg.
1 mango: 2 mg.


BETA-CAROTENA
Esta sustancia ––la cual el cuerpo convierte en vitamina A––  es muy fácil de encontrar en los alimentos; sólo tiene que buscar aquéllos que tengan un color  naranja y, en algunos casos, verde oscuro. Las zanahorias son una de las mejores fuentes de beta-carotena. Un estudio científico desarrollado recientemente encontró que las personas que ingerían una zanahoria al día tenían un 68% menos de probabilidades de sufrir una embolia que las que comían sólo una zanahoria en el mes. 
La dosis diaria recomendada de beta-carotena es de 4,800 mcg. Para alcanzarla, tome como guía los siguientes ejemplos:
1 zanahoria grande: 12,152 mcg.
1/2 melón cantalup: 5,165 mcg.
1/2 taza de calabaza: 16,144 mcg.
2 tazas de espinaca: 4,512 mcg.


SELENIO
Ha sido sólo recientemente que los científicos han comenzado a comprender la importancia de este mineral en la lucha contra las enfermedades. Las mejores fuentes de selenio son los pescados, mariscos, carne de res, pollo, cereales de granos enteros, huevos y ajos. En los champiñones, tomates y rábanos también pueden encontrarse
cantidades altas de selenio.

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